Esta serie no se contempla… se siente. Es un golpe de color directo al ojo, un estallido juguetón que convierte cada escultura en un pequeño universo que late con intensidad propia.
Cada figura se transforma en una obra magnética, envuelta en un lenguaje visual que fusiona comic, grafiti y fantasía urbana, creando una presencia vibrante que desborda ritmo y personalidad.